domingo, 16 de noviembre de 2014

Mi opinión de "Gabriel Knight I: Sins of the fathers 20th Anniversary"

 

Últimamente, estoy un poco fuera de escena en cuanto al mundo jugón se refiere. Me aburre la actualidad del videojuego, enfocado a un público con el que no me identifico (aunque ciertas joyitas independientes salvan el percal, véase FTL). Por fortuna para la vieja escuela de la que soy miembro, siempre nos quedará París. Me refiero como no, a los grandes clásicos, y más concretamente, a los ilustres de mi género predilecto: la aventura gráfica. Gabriel Knight I Sins fo the fathers es de los mejores, sino el mejor. Nunca he ocultado mi admiración por la franquicia creada por Jane Jensen. De hecho, su tercera parte me "obligó" fascinación mediante, a realizar un mágico viaje al misterioso pueblo en el que se ambienta, Rennes-le-Chateâu. Las grandes historias no conocen el paso del tiempo. Su magia perdura.

Activision, poseedor vigente de todas las licencias creadas por la extinta y mítica compañía Sierra Entertaiment, ha decidido sacar partido de varias de ellas, remasterizando algunas de sus más míticas obras. El bueno de Gabriel ha sido uno de los afortunados. Tras su lanzamiento, me tomé unos diez segundos, click arriba, click abajo, para adquirir vía Steam (19,99€) la reedición que nos ocupa. Mi premura, no se debió tan solo a mis deseos por rejugarlo 20 años después. sino por unas convenientes declaraciones (sobre todo para ellos) por parte de Activision: "si este remake funciona, habrá posiblidades de una cuarta parte". Como diría el gran sabio Philip J. Fry... Shut up and take my money!

Comparación entre las dos versiones. Haz click para ampliar la imagen.
El equipo encomendado a la "resurrección" de mi Schattenjäger (literalmente, caza-sombras) favorito han sido los chic@s de Pinkerton Road Studio. El trabajo en general ha sido bueno, aunque con algunos peros. Como todo remake, es en el fondo una actualización del apartado gráfico, me centraré en primer lugar en este aspecto.

El diseño y creación 3D de los escenarios es extraordinario. Transmiten más que nunca ese "sabor a Nueva Orleáns" que tanto caracterizaba al juego original. Aunque como pega personal, el leve plus de iluminación y colorido que lucen los nuevos diseños, menoscaban un poquitín la ambientación predominantemente oscura de ese primer Gabriel Knight del 93. De todos modos, disponemos de un botoncito que nos permite comparar - de modo torpe y cutre, todo hay que decirlo - la evolución del escenario después de la presente reconstrucción gráfica. Se echa de menos la posibilidad de permutar "en tiempo real" entre el juego original y su rejuvenecido remake, tal y como tan genialmente hace The Secret of Monkey Island en su remasterización.

Interfaz de conversación. Haz click para ampliar la imagen.
En lo que respeta al acabado tridimensional de los personajes, me hallo entre dos opiniones encontradas. Por un lado, el aspecto de nuestro añorado protagonista es más fiel al que tenía en el tercer título de la saga "El testamento del diablo" que al del propio juego remasterizado (el primero). Esta decisión, herética para los más puristas, no pasa desapercibida para mi, pero lo cierto, es que no me disgusta en absoluto. Es normal que los personajes evolucionen con el tiempo (véase a Lara Croft por ejemplo). Me parece acertado que nuestro querido cazasombras adopte su último avatar conocido, ese estilo tan... "Jon Bon Jovi con sus botas de chúpame la punta" - ¿es que sólo yo veo el evidente parecido? -. Ahora bien, la calidad poligonal de los modelados, así como sus robóticas animaciones, rayan la matrícula al deshonor. Este juegazo no se merece un trabajo tan "barato", lo siento.


La interfaz para interactuar con la aventura, ha sido también adaptada a los tiempos que corren. Un paso claramente necesario, y en términos generales, bien realizado por Pinkerton, pero ya puestos, podían NO HACER un sistema de inventario peor que el original.

Una comparación más entre el original de 1993 y el remake actual. Haz click para ampliar la imagen.

¿Y qué hay del apartado sonoro?. Los añejos amantes de la primera aventura gráfica de Gabriel Knight saben tan bien como yo de la calidad emblemática de sus bandas sonoras. Robert Holmes, vigente co-fundador del estudio encargado de esta reedición 20th anniversary y marido de Jane Jensen - la madre de la "criatura"- es el compositor de las memorables piezas originales. Y el mismo Holmes, es el responsable de la remasterización de su propia obra. Excelente.

El doblaje - en excelente inglés, subtítulos en español - es increíblemente bueno. He leído otras opiniones por ahí completamente diferentes, debido principalmente al cambio de doblador para el irreverente Gabriel. Y si bien es cierto que cuesta mucho deshacerse de una seña de identidad - como es la voz que ponía Tim Curry en el primer y tercer juego - he de decir que el nuevo trabajo de doblaje para nuestro protagonista es interpretado con maestría, amén del evidente parecido con el original.

Jon Bon Jovi haciendo de las suyas.
Y qué decir de la historia. La más importante de las labores para la construcción de una buena aventura, ya venía hecha de atrás. Sobresaliente es una nota que se queda corta, muy corta. Una enorme novela de misterio hecha videojuego. La trama nos guía paso a paso por sus entresijos, siempre ávidos por saber más. Las veinte horas de experiencia pueden sabernos a poco, gracias - o no - al fenomenal ritmo que imprime un guión bien elaborado y estructurado, apoyado por un buen planteamiento de puzzles y acertijos a resolver a golpe de pura lógica - no obstante, los rompecabezas añadidos a posteriori para la presente edición aniversario son insultantes, véase como ejemplo el horrible rompecabezas "Ask the Loa", entre otros -. La personalidad y trasfondo de unos personajes, que prácticamente podrían vivir fuera del juego, acompañan a un protagonista carismático, que se hace querer poco a poco. Un héroe que crece con nosotros, que se transforma con el devenir de la "vida".

Cabe destacar además, el trabajo de documentación e investigación por parte de su creadora. Todos los juegos de la trilogía (hoy por hoy) sobresalen en este aspecto. Es evidente la pasión de Jane Jensen por el misterio, por lo esotérico, por todos las entretelas históricas que están ahí, ocultas a ojos profanos, y que ella nos muestra de modo magistral y estudiado. Todas y cada una de sus entregas, despertaron en mí el afán de bucear por los entresijos de esa historia conocida, y la no tan conocida.

Para concluir - el sueño apremia - he de confesaros algo. Aún siendo necesariamente crítico en mi análisis, debo decir que me he divertido como nunca. La aparición de los créditos anunciando la conclusión del juego, engendró en mí esa nostalgia de antaño, esa pena por un buen rato que no volverá. Deseoso incluso, de viajar atrás en el tiempo despojándome de mis recuerdos, y poder rejugarlo, revivir la aventura una vez más, ¿sabéis de qué sensación os hablo?, seguro que sí. Pese a sus fallitos, el juego merece verdaderamente vuestra atención.