miércoles, 6 de noviembre de 2013

Astérix y los pictos, digno regreso

Nueva aventura del galo, de la mano de sus nuevos autores, Jean-Yves Ferri (guionista) y Didier Conrad (dibujante).


¡Ave! amigos míos. Como muchos de vosotros ya sabréis, nuestro par de galos favorito ha vuelto por sus derroteros cuatro años después. Un gran adorador de las aventuras de Astérix y Obélix como el que os escribe, exigía mucho de esta nueva historieta.

El día que llegó a mis oídos la noticia de su lanzamiento, surgieron en mí sentimientos contrapuestos. La parte buena de mi conciencia, mostró su evidente regocijo pegando cursis saltitos de júbilo sobre mi hombro izquierdo, pues la forzuda pareja de bigotudos, seguía joven y ansiosa de aventura, a pesar de sus 54 años de edad. Por otro lado, el pequeño Asmodeo que rige la mayoría de las decisiones durante mis quehaceres diarios, me aconsejó que actualizase si acaso mi gran lista de archienemigos (sí, tengo una), introduciendo en ella el nombre de los nuevos autores que recogen el testigo que dejaron los creadores del galo, Goscinny y Uderzo. También comentó algo de quemar no sé que cosas... Cada cosa a su tiempo. Anoté pues cuidadosamente a Jean-Yves Ferri (guionista) y a Didier Conrad (dibujante), justo entre Lex Luthor y Satoru Iwata, a expensas de tener entre mis manos el ansiado cómic, y ejecutar mi juicio final. El día ha llegado, he leído la historieta, y los he borrado de mi negra lista. Astérix y los Pictos no decepciona.

Siempre he acogido con cierto escepticismo todas aquellas entregas que no llevaban la firma de René Goscinny, su guionista original. Cuando el dibujante Albert Uderzo tomó en solitario, el mando del porvenir de su co-creado personaje (desde la muerte de su compañero y amigo René en 1977 hasta el actual momento de relevo) cuadró algún que otro buen álbum, pero bajo mi opinión, el su obra nunca alcanzó la genialidad que ambos padres le imprimían en "los buenos tiempos". Establecido este baremo, puedo opinar que la nueva obra de Ferri-Conrad (parece ser que supervisada por Albert-sama) no alcanza el nivel de aquella época dorada, pero sí iguala y supera la mayoría de las entregas que Uderzo publicó en solitario. Astérix sigue siendo el mismo de siempre. No solamente el dibujo, que raya lo idéntico, sino también el espíritu personal de la aventura y sus personajes. Buenas noticias, creo yo ;).

Primera página de la historieta
El título que identifica esta 35ª entrega hace referencia directa a las tribus que nuestro par de galos auxilian en detrimento del siempre mal parado imperio romano. Los pictos (que en latín significa literalmente "hombres pintados") son los habitantes de la antigua Caledonia, esto es, la actual Escocia. Las páginas estarán plagadas de continuas referencias, tópicos y clichés de tan fascinante cultura. Sabréis de qué estoy hablando en cuanto vislumbréis entre muchas otras citas, a Mac Loch, el pelirrojo co-protagonista de la aventura, concibiendo en sus delirios numerosas alusiones a un buen puñado de atemporales obras musicales con sello británico.

Pero no todo son halagos. El guión peca de excesivamente juvenil, simple en su humorada y plagado de referencias históricas demasiado evidentes, en un claro intento de acercar su contenido a todos los públicos. Es bien sabido por los fans más puristas, que cada tomo escrito por la mano del archimencionado René Goscinny atesoraba en su interior multitud de secretos que el lector iría descubriendo tras muchas lecturas. Comprobadlo por vosotros mismos, releed vuestros álbumes abandonados al tiempo, y hallaréis oro allí donde no había nada, porque vuestros ojos no lo veían.

Pero no temáis por esta única pega. Puedo aseguraros, que mi viaje a través de sus viñetas me ha dejado muy buen saber de boca. Tanto es así, que anhelo ya con ansia, el ya previsto futuro álbum. Dos años de espera que transcurrirán lentamente por Tutatis.